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La NASA detecta un extraño cráter doble donde impactó el cohete chino a la deriva el 4 de marzo

La Luna recibió el 4 de marzo el impacto de parte de un cohete a la deriva cerca del cráter Hertzsprung. Hasta ayer no había datos o imágenes públicas del mismo, al tratarse del lado oculto selenita. Anoche la NASA anunció que el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) ha descubierto en su recorrido que aquel día se creó sobre el regolito un cráter doble de aproximadamente 29 metros de ancho en su dimensión más larga.

A principios de este año, los astrónomos determinaron que el misterioso cuerpo espacial iba camino de estrellarse contra la superficie de nuestro satélite tal día de hace tres meses. Sus cálculos sugirieron que el choque ocurriría dentro del cráter Hertzsprung, una característica de 570 kilómetros de ancho, en el lado más inaccesible de la Luna. Allí es donde, casi con certeza, se halla el lugar de descanso del cohete rebelde. El sitio del accidente se muestra en un par de fotos —de antes y después— tomadas por el LRO el 28 de febrero y el 21 de mayo, respectivamente (abajo, en movimiento).


© NASA/GSFC/Universidad Estatal de Arizona


Las imágenes muestran que el impacto  (5.226 grados Norte, 234.486 grados Este, 1.863 metros de elevación) creó dos cráteres: uno al Este (cuenca Orientale), de unos 18 metros de ancho, superpuesto al otro, al borde noreste degradado de la cuenca Hertzsprung, de aproximadamente 16 metros de ancho.

«El doble cráter fue inesperado y puede indicar que el cuerpo del cohete tenía grandes masas en cada extremo», indicó Mark Robinson, de la Universidad Estatal de Arizona, investigador principal de la Cámara del Orbitador de Reconocimiento Lunar (LROC).

«Por lo general, un cohete gastado tiene una masa concentrada en el extremo del motor; el resto de la etapa del cohete consiste principalmente en un tanque de combustible vacío», agregó. «Dado que el origen del cuerpo del cohete sigue siendo incierto, la doble naturaleza del cráter puede ayudar a indicar su identidad». 

Como señaló Robinson, el cohete sigue siendo un misterio. Las primeras especulaciones sostenían que probablemente el aparato pertenecía a la etapa superior del cohete SpaceX Falcon 9 que lanzó la misión del Observatorio Climático del Espacio Profundo (DSCOVR) para la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE UU en febrero de 2015.

Pero otras observaciones y cálculos cambiaron ese pensamiento, lo que llevó a muchos científicos a concluir que el proyectil probablemente era parte del propulsor Gran Marcha 3 que lanzó la misión china Chang'e 5 T1 alrededor de la Luna en octubre de 2014. No obstante. China negó esta afirmación.


© NASA/GSFC/Universidad Estatal de Arizona


No es el primer cuerpo de cohetes que se estrella contra la superficie lunar. La NASA dirigió la tercera etapa de los cohetes Saturno V hacia Selene varias veces durante el programa Apolo. Pero esos fueron impactos intencionales; el evento de marzo marcó la primera vez conocida en que el cuerpo de un cohete se estrelló contra la superficie lunar por accidente (otras piezas de hardware espacial han impactado contra la Luna sin querer, mientras intentaban, sin éxito, aterrizar). 

Ninguno de los impactos de Saturno V creó cráteres dobles como el generado por el choque del 4 de marzo, explicó Robinson anoche. De hecho, los cuatro cráteres del Apolo SIV-B tenían un contorno algo irregular (Apolos 13, 14, 15, 17) y eran sustancialmente más grandes (más de 35 metros). 

LRO es administrado por el Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland, para la Dirección de Misión Científica en la sede de Washington. Lanzada el 18 de junio de 2009, la sonda ha recopilado un tesoro de datos con sus siete poderosos instrumentos, lo que supone una contribución invaluable a nuestro conocimiento sobre la Luna. 

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