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¿Sería posible la vida en la Tierra sin la Luna?

La respuesta es rápida y directa: cambiaría por completo. Y es que la Luna es mucho más que un elemento decorativo en el firmamento. De hecho, este cuerpo celeste, el quinto satélite más grande del Sistema Solar, resulta clave para la vida en nuestro planeta. ¿Por qué es tan esencial?


© Mznm



La astronomía

Si no hubiera Luna, las noches serían completamente oscuras y las estrellas serían mucho más visibles en el cielo nocturno, dado que la luz lunar no las taparía. También desaparecerían los eclipses. Y los astrónomos podrían observar el universo con mucha más claridad.

Las mareas lunares

Otro efecto sería la desaparición de las mareas, provocadas por la gravedad de la Luna. Nuestro satélite ocasiona oscilaciones en el nivel del mar en ciclos que duran cerca de medio día. Si desapareciera, solo quedarían las mareas originadas por el Sol, mucho más débiles. 

Sin las lunares, las corrientes marinas, claves para la vida en los océanos, se debilitarían y las aguas tenderían a estancarse. El agua de los océanos se redistribuiría y aumentaría el nivel del agua salada en la costa y alrededor de los polos. Esto también cambiaría el clima.

El eje de rotación de la Tierra

El movimiento de Selene alrededor de la Tierra estabiliza el eje de rotación de nuestro planeta, manteniendo su inclinación en unos 23 grados respecto al plano de su órbita. Esta ligera inclinación es la responsable de que existan las estaciones.

Sin la Luna, el eje perdería esta estabilidad y podría variar entre los 0 y los 90 grados, produciendo un importante cambio en el clima. Podrían darse, por ejemplo, veranos con temperaturas superiores a los 100 grados e inviernos a 80 bajo cero.

En el peor de los casos, el eje podría alinearse con el Sol, por lo que algunas zonas del planeta quedarían en permanente oscuridad mientras que otras estarían siempre iluminadas. Las diferencias de temperatura entre un hemisferio y otro provocarían otros fenómenos meteorológicos extremos como vientos de más de 300 km/h.

Efectos sobre la vida

Toda la vida en la Tierra se vería afectada. Además de tener que adaptarse a la oscuridad total de la noche, se produciría una alteración de los ritmos biológicos de las especies animales y vegetales, lo que afectaría a las migraciones y a la época de celo, entre otras cosas. Tendrían además que adaptarse a climas extremos con grandes cambios de temperatura. Conclusión: la vida resultaría imposible en la mayoría de las zonas.

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