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Moonlight: un GPS para no perderse en la Luna en 2023

Un paso más para hacer realidad la constelación de satélites lunares. La Agencia Espacial Europea (ESA) ha anunciado su apoyo al proyecto Moonlight, donde dos consorcios de empresas e instituciones privadas creará un enlace de comunicación permanente alrededor de nuestro astro. Y es que China, India, Japón y Rusia, junto con otras naciones con tecnología espacial, tienen en mente enviar misiones lunares y prevén una presencia permanente allí, haciendo que los viajes al satélite natural de la Tierra se conviertan en regulares en lugar de en expediciones puntuales.

De hecho, la hoja de ruta actual para el regreso humano a la Luna tiene como primera parada el programa Artemis, una colaboración internacional encabezada por la NASA, que verá a los humanos regresar a la superficie lunar a finales de esta década. La ESA se ha involucrado proporcionando  componentes esenciales, incluido el módulo de comunicación para la nueva estación espacial lunar, la puerta de enlace lunar y un relé de comunicación, como el Lunar Pathfinder.


© Sarah Romero (21.05.2021)



¿Cómo funcionaría este GPS lunar?

La agencia propone elaborar un sistema de navegación preciso (menos de 30 metros de desvío) en la Luna, muy parecido a la tecnología por satélite que tenemos en la Tierra. Permitiría a naves y astronautas saber justo dónde se encuentran cuando se mueven alrededor del astro y aterrizar con exactitud. También incorporaría una función de telecomunicaciones. Con ella, los radioastrónomos podrían establecer observatorios en el lado oculto. Y los vehículos exploradores podrían deslizarse más rápidamente. Incluso podría permitir el control y manejo rovers y otros equipos desde la Tierra.

«Al utilizar un servicio de navegación y telecomunicaciones respaldado por la ESA, los exploradores podrán navegar sin problemas y transmitir todo el conocimiento obtenido», resumió Elodie Viau, directora de Telecomunicaciones y Aplicaciones Integradas. Las misiones futuras serían más sencillas y con menos carga (unos 40 kg menos), por lo que quedaría más espacio para incluir un mayor número de instrumentos científicos o cualquier otro material, haciendo que cada misión resulte más rentable.


© ESA



«El proyecto –que contará con tres o cuatro satélites– podría comenzar desarrollarse a toda máquina a principios de 2023, con el objetivo de asegurar sus operaciones dentro de cuatro o cinco años», confirmó David Parker, director de exploración humana y robótica de la ESA. Unos tiempos estimados que lo harán entrar en funcionamiento, si no hay retrasos, poco después del alunizaje de la misión tripulada Artemis de la NASA por el polo sur de la Luna. 

Pero no todo el mundo ve con buenos ojos esta iniciativa. Llenar el espacio alrededor de la Luna con satélites podría interferir con los proyectos científicos que requieren que el cielo permanezca lo más oscuro y «limpio» posible. Es un problema con el que ya estamos lidiando en la Tierra. Sin ir más lejos, con las constelaciones de satélites que no paran de «adornar» nuestro espacio nocturno.

Primer consorcio:
  • Surrey Satellite, Technology Limited que incluye al fabricante de satélites Airbus
  • Los proveedores de redes de satélite SES, con sede en Luxemburgo, y Kongsberg Satellite Services, con sede en Noruega
  • La estación terrena de Goonhilly en Reino Unido
  • La empresa británica de navegación por satélite GMV-NSL

Segundo consorcio:
  • Telespazio, en colaboración con el fabricante de satélites Thales Alenia Space
  • El operador de satélites Inmarsat, con sede en Reino Unido
  • La empresa canadiense de tecnología espacial MDA
  • La filial de Telespazio en Alemania y OHB Systems
  • El operador de satélites español Hispasat
  • La Compañía Italiana de Ingeniería de Tecnología de Logística Aeroespacial (ALTEC), la compañía de ingeniería aeroespacial Argotec, Nanoracks Europe, el Politecnico Milano y la Università commerciale Luigi Bocconi

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